RECUPERANDO EL PATRIMONIO

La intervención urbana del Jardín de Santa Inés, en el Centro Histórico de Puebla

Miguel Atemis Alonso

Al realizar una intervención en el Centro Histórico, la autoridad municipal da prioridad a las zonas con decreto federal o que se encuentran catalogadas por el Instituto Nacional de Antropología e Historia. De esta forma, para lograr el mejoramiento de un espacio público, se debe analizar aspectos físicos, históricos, sociales, entre otros.

    Por ello, en el caso del Jardín de Santa Inés, se tuvo que realizar un diagnóstico del estado físico que guarda y de sus elementos constructivos. Así como entender que el espacio fue destinado para lograr la cohesión social. Esto significa que cada una de las personas que pasan por él lo puedan usar como un lugar de relajamiento, de encuentro personal, y hasta en algunas ocasiones, para leer, convivir, trabajar, hacer negocios, disfrutar, relacionarse sentimentalmente y realizar un sinfín de actividades.

 

Análisis del contexto urbano e histórico como parte fundamental para plantear la intervención

 

El Jardín de Santa Inés es un espacio contiguo al templo de Santa Inés, al sur, se aprecian inmuebles en un buen estado de conservación, en su mayoría de uso habitacional y, al poniente, se encuentra la fachada del Templo de Santa Inés.

    Desde su inicio fue concebido como un espacio público para los habitantes, tal vez por tener dos imponentes inmuebles religiosos cerca, ya que, después de hacer la actividad correspondiente en estos, las personas podían ir a este jardín para convivir, comprar productos o simplemente pasar un rato, como menciona Hugo Leicht:

 

Plano de 1698, donde se aprecia la plazuela entre el templo de la Concordia y el templo de Santa Inés.

 

En 1816 un día a la semana había mercado, según Veytia, algunos llamaban de la Concordia y otros de Santa Inés. Las mismas dos denominaciones se usan en los siglos siguientes. 

Desde 1913, la denominación de la plazuela es Jardín Miguel Auza, puesta en honor del defensor del convento de Stan Inés (véase C. Auza). La cuadra entera se llama Calle de la Concordia en las Ordenanzas de Flon, el padrón de 1832 y en el siglo XX, la parte al Sur de la plazuela Calle del Frente de la Concordia en la Lista de 1850.¹

 

Vista del Jardín antes de la intervención.

Fotografía: DPP, GCHYPC.

 

Vista del Jardín después de la intervención.

Fotografía: DPP, GCHYPC.

 

Plaza de Batalla durante el Sitio de 1863

 

En ese jardín y en los cuadrantes próximos se libraron episodios de guerra entre mexicanos y franceses durante el Sitio de Puebla en 1863, cuya duración de 62 días destruyó la ciudad y concluyó con el establecimiento del Segundo Imperio mexicano.

    El 25 de abril de ese año se defendió valerosamente el convento de Sta. Inés, y quedaron como prisioneros 130 zuavos, pereciendo más de cuatrocientos. Así, el general Auza, junto con el batallón Chiapas, defendió heroicamente a Puebla y, desde ese punto, en el corazón de la ciudad, libró largos enfrentamientos con los franceses.

 

Concepto del contexto actual urbano y social

 

En los alrededores de Santa Inés y el Templo de la Concordia coexisten variadas atmósferas: la música del mariachi; el olor a pan de uno de los hornitos más longevos de la capital poblana, conocido como la Casa del Perro, por tener figuras de perros en lugar de los pináculos tradicionales, aunque actualmente es solo uno en la esquina de este inmueble, y dos imponentes recintos religiosos en cuyos interiores los feligreses han agradecido por uno, dos, tres o más milagros.

 

¿Por qué y para qué intervenir este espacio patrimonial?

 

La intervención del Jardín nace de un diagnóstico de su contexto urbano e histórico, de sus características tipológicas y del sentido de su uso y vocación. Por ello, el primer resultado fue dictaminar su estado constructivo actual, ya que se observó que las bancas eran insuficientes, por lo que es lógico entender que, a falta de mobiliario en donde la gente pudiera sentarse para pasar un rato en el parque, las personas pasaran de largo. Asimismo, el alumbrado debía mejorarse para que en la tarde noche estuviera bien iluminado, a fin de otorgar confianza a quienes visitan el jardín. Además, había falta de vegetación y, principalmente, un piso deteriorado, y se halló también que las jardineras y los arriates, que sirven de resguardo a los árboles, estaban rebasados y en mal estado, resultado del crecimiento natural que tienen las especies arbóreas.

    Este tipo de proyectos se realizan conforme al Plan de Desarrollo Municipal, encabezados por el C. Presidente municipal y la titular de la Gerencia del Centro Histórico y Patrimonio Cultural, pero también son elaborados en conjunto y de la mano con diversas instancias, como el Instituto Nacional de Antropología e Historia y las Secretarías del H. Ayuntamiento, incluso con el apoyo de vecinos, con el objetivo de que sea un proyecto de beneficio social, que sirva para que los ciudadanos tengan un espacio adecuado y digno del que hagan uso y disfrute.

    Cabe destacar que este jardín se encuentra entre dos espacios públicos muy notorios, como es el Parque del Carmen y el Paseo Bravo, que actualmente manejan su propuesta de tipología, entre la piedra de recinto gris oscuro y el mármol gris pulido, determinando seguir esta tipología de los parques situados en la zona sur.

 

Proyecto de intervención

 

El proyecto cuido y respetó las normativas vigentes dispuestas por el Instituto Nacional de Antropología e Historia, por lo que se planteó solamente la rehabilitación del Jardín, buscando habilitarlo para su uso. De este modo, no se cambiaron niveles de piso o el diseño de las jardineras, excepto una que, debido al crecimiento de los árboles situados en la calle 3 sur, fue acortada en su diseño, para tener espacio suficiente y permitir el paso de las personas. Asimismo, se trabajó en los arriates, ya que las raíces de los árboles los habían fracturado. Además, se respetó la ubicación de luminarias.

A continuación, presentamos un resumen de las acciones realizadas:

01. Retiro de 920 m² de adoquín sin recuperación de material.

02. Suministro y colocación de 1135 m² de loseta de piedra recinto.

03. Suministro y colocación de 340 piezas de placa de mármol color gris veteado

04. Escultura: vaciado de 1 pieza de aluminio personaje de mariachi de Puebla, acabado de bronce natural

05. Suministro y colocación de 792 m² de relleno, para alcanzar nivel.

 

    Además de estas acciones físicas y constructivas, que nos permiten conservar el Patrimonio Edificado de nuestra ciudad y el título de Ciudad Patrimonio de la Humanidad, se debe pensar en que toda obra pública tiene que ser en beneficio de las y los habitantes, por lo que, en este caso, la rehabilitación de este Jardín tuvo por objetivo servir como un espacio en donde los vecinos realicen todo tipo de actividades para convivir y cohabitar; además, se buscó que resultara agradable y con el mobiliario en óptimas condiciones, por lo que la modificación a las jardineras tuvo como fin que las personas pudieran ocuparlas de asiento en caso de que las bancas resultaran insuficientes.

   La intervención de este espacio, en relación con otros espacios públicos, jardines, parques e inmuebles de carácter público municipal, estatal o federal, tiende a ser diferente por estar en una zona delimitada y catalogada por el decreto del 17 de noviembre de 1977, ya que todo debe obedecer a lo estipulado en este, como buscar conservar las características urbano-arquitectónicas, en donde destaca especialmente la arquitectura civil y religiosa que, durante el transcurso de su desarrollo, integra un extraordinario conjunto urbano.

   De lo anterior podemos concluir que esta intervención logró su objetivo: rehabilitar el Jardín de Santa Inés, antes Plazuela, logrando su conservación para esta y las generaciones posteriores. Sin embargo, no solo las autoridades en turno deben velar y planear por este y otros espacios, sino que deben ser acciones en conjunto con otras instancias de gobierno y civiles, para mantener y contribuir a que esta Ciudad Patrimonio de la Humanidad haga honor a su nombramiento.

 

Corresponsabilidad ciudadana

 

El H. Ayuntamiento de la ciudad de Puebla promueve la corresponsabilidad con la ciudadanía para dar continuidad a los trabajos de mejoramiento de imagen urbana gestionados por la Gerencia del Centro Histórico y Patrimonio Cultural. José Luis Escalera Guzmán, vecino del Centro Histórico, recibió la custodia del Jardín de Santa Inés desde abril de 2022 y ha asumido un rol positivo en su comunidad realizando diversos trabajos de mantenimiento.

 

Develado de la escultura “El Marmolejo”. 2022. Foto de Billy Reynoso S.

 

 

Plantado de Bugambilias en el Jardín de Santa Inés. 2022. Foto de Billy Reynoso S.

 

 

Presentación de los trabajos realizados en el Jardín de Santa Inés. 2022. Foto de Billy Reynoso S.

 

Sobre el autor

Miguel Atemis Alonso. Estudió la licenciatura de arquitectura en la BUAP. Fungió como Encargado de Despacho de la Dirección de Seguimiento y Elaboración de Proyectos de la Gerencia del Centro Histórico y Patrimonio Cultural en el 2016.

 

Bibliografía

  • Leicht, Hugo, Las calles de Puebla, Puebla, Gobierno del Estado de Puebla / Secretaría de Cultura y Turismo, 2016.

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  1. LEICHT, Las calles de puebla, p. 72.